El origen de cada taza
A una hora de la plaza principal de Pozuzo, por una trocha sinuosa en pendiente entre la selva alta del Perú, se encuentra la Finca Batán (Voller). Rodeada de paisajes poco explorados, hectáreas de cafetos de distintas variedades y la vista del río Santa Cruz fusionándose con el río Huancabamba — a 1.775 metros sobre el nivel del mar.
Acá empieza cada taza de Tierra Nuestra.

Tres generaciones de café
La familia Espinoza lleva más de 60 años cultivando café en estas tierras. Lo que comenzó en los años 60 hoy es administrado por la tercera generación — con Don Gregorio Espinoza Vasques como referente principal de producción y procesamiento.
No fue un camino fácil. En los años 80, la crisis política y económica del Perú golpeó duramente las zonas cafetaleras. Muchas familias abandonaron el café ante la presión del narcotráfico y los agroquímicos que empezaban a arruinar la tierra fértil de la región. Los Espinoza perseveraron — y esa decisión cambió todo.
Hoy, la Finca Batán es reconocida a nivel nacional e internacional como referente de exportación de café de especialidad.

Don Gregorio — el caficultor
Don Gregorio no solo cultiva café. Investiga, experimenta y perfecciona constantemente los procesos de fermentación y procesamiento. Bajo su dirección, la finca desarrolló técnicas innovadoras de fermentación aeróbica y anaeróbica, procesos Honey y doble fermentación extendida — métodos que generan los perfiles complejos y equilibrados que distinguen a este café.
Sus granos son exportados a mercados exigentes en Europa y Asia. Cuando elegimos trabajar con la Finca Voller, elegimos trabajar con uno de los mejores caficultores del Perú.

Las variedades
La finca trabaja con múltiples variedades de café, cada una con un perfil único en taza. De todas ellas, traemos dos a Argentina:

¿Finca "Batán" o "Voller"?
Pozuzo no es un pueblo cualquiera. Es considerada la única colonia austro-alemana del mundo en medio de una selva tropical — un lugar donde la historia europea y la naturaleza peruana se fusionaron hace más de 160 años. En 1857, 304 inmigrantes austriacos y alemanes emprendieron una travesía desde el Tirol, Vorarlberg, Renania y otras regiones europeas hasta asentarse en el valle del Pozuzo en 1859, llevando consigo su idioma, su arquitectura, sus apellidos y sus tradiciones.
Esa herencia vive hasta hoy en el lenguaje cotidiano de la región. La finca que trabaja con nosotros tiene dos nombres — y no es casualidad: Batán es la traducción directa al español de Voller, su nombre en alemán. Dos idiomas, una sola finca, una sola familia. Un testimonio vivo de la historia única de Pozuzo que llega hasta tu taza.
Por qué importa el origen
El café de especialidad no es solo sabor — es trazabilidad. Cada bolsa de Tierra Nuestra viene de un lugar específico, cultivada por una familia específica, con técnicas específicas. Podés saber exactamente de dónde viene lo que tomás.
Eso es lo que hace extraordinario a un café de especialidad. Y eso es lo que traemos directamente a tu taza.
